¿Para qué hacer investigación?
En el mundo actual los investigadores y los estudiantes no suelen preguntárselo.
Suponen que deben hacer investigación como una obligación. Esto hace que la investigación se convierta
en un medio y no en un fin.
Una pregunta, en medio de todas estas complicaciones, es clara y, para muchos, quizás devastadora o incómoda. ¿Cuál es el ‘impacto real’ de las investigaciones de la psicología social en las sociedad? ¿Le ocurre algo a la sociedad –para bien o para mal– cada vez que un psicólogo social o un puñado de ellos culminan una investigación? ¿Y a las personas que viven en ellas? Siendo sinceros todo parece apuntar a que no es así: “Estamos en un mundo con Psicología Social. Imaginemos ahora un mundo donde la investigación psicosocial no estuviera presente, donde ésta no existiera. Un mundo sin. ¿En qué se diferenciarían un mundo con y un mundo sin? Un mundo sin alcohol sería sin duda distinto, un mundo sin literatura sería sensiblemente diferente, un mundo sin investigación física sería radicalmente otro, pero mucho me temo que un mundo sin Psicología Social sería sustancialmente el mismo que un mundo con, salvo para algunas generaciones de estudiantes universitarios que han visto cómo se cruzaba la Psicología Social en su camino, para algunas editoriales que deberían refundar sus catálogos y, por supuesto, para quienes hemos hecho profesión de esta disciplina” (Ibáñez 2002:32).
¡Qué falta le hacen los disidentes a la psicología social en un tiempo en que nuestra disciplina sigue dominada por aquellos quienes pretenden predecir y controlar no sólo el comportamiento humano, sino la producción del conocimiento! ¡Qué falta le hace un espíritu crítico a la psicología social que podría ser menos ‘canónica’ y más amable! Una de su crisis más profunda es que mientras sus teorías apuntan hacia una dirección, lo que está ocurriendo en la realidad inmediata se mueve en otra dirección, pero, sobre todo, sus conceptos no alcanzan más que para describir, pensar, explicar, problematizar, etc., diversos fenómenos que tienen ocurrencia en el mundo contemporáneo. Sus conceptos se desgastaron y no parece haber unos nuevos.
Bibliografía
Soto-Ramírez, J. (2015). Psicología social¿ para qué?. Cinta de moebio, (52), 48-59.
Una pregunta, en medio de todas estas complicaciones, es clara y, para muchos, quizás devastadora o incómoda. ¿Cuál es el ‘impacto real’ de las investigaciones de la psicología social en las sociedad? ¿Le ocurre algo a la sociedad –para bien o para mal– cada vez que un psicólogo social o un puñado de ellos culminan una investigación? ¿Y a las personas que viven en ellas? Siendo sinceros todo parece apuntar a que no es así: “Estamos en un mundo con Psicología Social. Imaginemos ahora un mundo donde la investigación psicosocial no estuviera presente, donde ésta no existiera. Un mundo sin. ¿En qué se diferenciarían un mundo con y un mundo sin? Un mundo sin alcohol sería sin duda distinto, un mundo sin literatura sería sensiblemente diferente, un mundo sin investigación física sería radicalmente otro, pero mucho me temo que un mundo sin Psicología Social sería sustancialmente el mismo que un mundo con, salvo para algunas generaciones de estudiantes universitarios que han visto cómo se cruzaba la Psicología Social en su camino, para algunas editoriales que deberían refundar sus catálogos y, por supuesto, para quienes hemos hecho profesión de esta disciplina” (Ibáñez 2002:32).
¡Qué falta le hacen los disidentes a la psicología social en un tiempo en que nuestra disciplina sigue dominada por aquellos quienes pretenden predecir y controlar no sólo el comportamiento humano, sino la producción del conocimiento! ¡Qué falta le hace un espíritu crítico a la psicología social que podría ser menos ‘canónica’ y más amable! Una de su crisis más profunda es que mientras sus teorías apuntan hacia una dirección, lo que está ocurriendo en la realidad inmediata se mueve en otra dirección, pero, sobre todo, sus conceptos no alcanzan más que para describir, pensar, explicar, problematizar, etc., diversos fenómenos que tienen ocurrencia en el mundo contemporáneo. Sus conceptos se desgastaron y no parece haber unos nuevos.
Bibliografía
Soto-Ramírez, J. (2015). Psicología social¿ para qué?. Cinta de moebio, (52), 48-59.


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